sábado, 27 de diciembre de 2008

Los cuentos de hadas - mis favoritos

La verdad que todos conocemos está relacionada con que el primer acercamiento que tenemos a un texto, al que la gran mayoría considera detestable, aburrido y poco dinámico, es con los cuentos de hadas que seguro tu vieja o tu viejo si te quería demasiado o estaba desempleado (los papás no les leen cuentos a sus hijos, así que no se me resientan) te leían mientras te quedabas jato o formabas un perfecto bolo alimenticio mientras fingías demencia a la hora del almuerzo o cena porque te daban de comer y no había cuando acabaras, porque no te daba la gana de tragar la "quinua" o el "brócoli" que tus progenitores te engullían diciéndote que "así serás sano y no te quedarás como un enano" (entiéndase que los enanos de nuestra adorada "Blanca Nieves" fueron siete chibolos de siete familias distintas que se negaron inteligentemente a tragarse esa verdura con forma de árbol y se quedaron del tamaño de un bonsai), o lo peor, que no te dará cáncer u otras dolencias propias de esta vida (no me parece justo que desde chibolos nos atormenten con las cosas tristes de este valle de lágrimas llamado VIDA). En fin, el comentario va por otros rumbos. No critico a los cuentos de hadas, en sí, sino a tus viejos que te leían cuentos que nada que ver o que ellos a pesar de su edad y experiencia parece que no entendieron JAMÁS.
Vayamos por partes, como diría mi amigo Jack el destripador. Aquí les presento algunos de los cuentos que nos leían de niños y una gran caries que, si no te has dado cuenta, desde hoy comenzará a MOLESTAR.
Su piel será blanca como la nieve, sus labios rojos como la sangre misma y su cabellos negro como el azabache... le pondré como nombre: BLANCA NIEVES.
Bueno, después de que la reina madre se pinchó el dedo con un aguja y perturbó el ecosistema manchando la nieve con su sangre con sabe Dios qué afecciones y/o mutaciones, no tuvo mejor idea que ponerle a su hija BLANCA NIEVES. No entiendo, por qué entonces nos pareció tan terrible que Mario Poggi quisiera ponerle a su hija Neurona H2O (puesto que él es Psicoterapeuta y su mujer Químico-farmacétutica) o es como que yo le ponga a mi engendro, después de haberme volado el dedo picando un tomate: TOMATINA.
El punto es que Blanca Nieves, no es más que el perfecto símbolo sexual de la comunidad europea que se imaginó a alguién blanco como ellos, con los labios humanamente coloridos y el cabello del color que jamás tendrán. Así que si todavía siguen creyendo que Blanca Nieves representa la pureza del Sol y los enamos son los planetas que giran alrededor de ella, pues estamos mal. Los planetas son ocho, y esto que estamos sacando a Plutón, como ya no lo quieren por ser chiquito y estar lejos. En todo caso nos encontraríamos con un problema: falta un enano!!!!! Ergo, esa teoría, no funciona. Lo mejor es pensar que Blanca Nieves gustaba de seres de baja estatura porque por más perdida que estés en el bosque no te vas a meter a la casa, y mucho menos a la cama de siete hombres, por más enanos que sean. No sabemos si toda la fisionomía de los enanos era "enana". ¡Qué puerca Blanca Nieves! Siempre supe que eres medio SUCIA!!!!
Juguemos a quien llega primero a la casa de la abuelita... Si bien es cierto que Caperucita Roja es un excelente ejemplo para que los hijos aprendan a no hablar con extraños, siempre este tipo de historias traen consecuencias funestas relacionadas a comerse a la vieja de tu vieja y después a ti. Recuerdo que un amigo buscaba llorando a su abuela un día, porque un señor le había preguntado la hora en la calle y eso era: HABLAR CON EXTRAÑOS. Caperucita no es más que la niña orate que habla con un perro salvaje, sin dueño y probablemnte con rabia, llamado LOBO y crean un juego sobre quíén llega primero a casa de la abuela que está enferma y que necesita con urgencia lo que le manda su hija en la canasta de la nieta que está perdiendo el tiempo haciendo amistades en el bosque. La lección en realidad sería: Primero haz lo que te mandaron hacer, después si quieres regresas y juegas a buscarte los piojos con tu amigo el lobo, que representa a los vicios y a las malas juntas (no te sientas mal lobo. Te adjudicamos estos valores negativos por tu boca grande, tus dientes inmensos y porque babeas... lo siento).
Después de cien años de aquel letargo... Resulta que un príncipe escuchó la historia de un castillo que fue cubierto por las matas y el crecimiento forestal imperdonable producto del paso de los años. Cien años no son dos meses, o un "tiempo" de enamorados, son CIEN AÑOS!!!! Pues hacía cien años que una princesa también hizo lo que no debía y a pesar de que sus viejos destruyeron todos los husos de su reino (¿no sabes qué es un huso? busca en google, pues) la bruja maldita se consiguió uno, engatuzó a la princesa y el día de sus quince la hizo que se pinchara con él y esta se quedó jato con todo su reino durante cien años. Malazo!!!! El chongo no está ahí, sino en lo que hace otro príncipe cien años después. Encuentra el tan anunciado castillo y con gente enterrada en polvo, con pericotes en los cabellos, cucarachas en la orejas y otras alimañas en sus demás orificios, cubiertos de telaraña y otras modificaciones propias de la naturaleza, puesto que han pasado CIEN AÑOS. Llega al cuarto de la princesa y dudo que la haya visto bonita, con el paso del tiempo mínimo tendría algo de cochina. Lo peor es que se le ocurre darle un beso, un agarre, si!!!!! en la boca!!!!! en esa boca que tiene como cien años sin probar pasta, cepillo e hilo dental. Te imaginas el olor que habrá emanado, si de un día para otro hueles a chijaukay habiéndote lavado los dientes la noche anterior, pues esta BELLA DURMIENTE tiene el olor fétido de la misma muerte que regresa con sed de vengaza a bajarse a todo un poblado que se burló de ella. No quiero imaginarme la escena en la que le abre la boca y ruedan los dientes, si es que le quedaba alguno. El puerco aquí no es la princesa que quiza no se lavó la boca, sino el príncipe que besa a cualquier muerta que le parece bonita. Maldito necrofílico!!!!
El peor de todos: HANSEL Y GRETEL. Ya, ya, no me apredeen, La historia es muy buena pero a un niño no le puedes contar con toda naturalidad: "y los padres decidieron abandonar a su suerte a sus hijos en el bosque, porque no tenían para darles de comer". Que!!!!!!!!!!! malditos!!!!!!!! y eso le cuentas a tus hijos. Te has dado cuenta de que pueden quedar traumatizados y tomarse en serio ese de que lo abandonarás en un bosque porque no hay jama??? Tranquilo niño, en el Perú no hay bosques cerca, al menos no por donde tú vives y si te dejan en un parque, tranquilo!!! el serenazgo te encontrá al toque; y si crees que encontrarás a un bruja que te haga entrar a su casa, no será otra que la bruja de tu vieja que está arrepentida por haberte dejado.
Yo sé que el factor fantasía prima en la mayoría de cuentos de hadas, porque las hadas son eso, mosquitos con forma humana que vuelan y cumplen deseos; pero si les vemos el factor realidad que se olvida en los mismos, nos daremos cuenta que solo un insano siente satisfacción al leerlos. Así que.... A SEGUIR FANTASEANDO!!!
P.D. Sorry si es que a alguno le dolió esta "caries" pero siempre estuvo ahí. Lo que pasa es que nadie te la curó y por eso jode. Chau!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario